MI PADRE, MI GRAN HEROE Por Mauro López Arellán
Cuando yo aún era un adolescente mi padre Víctor López Arellano partió al encuentro con Dios. Actualmente ya tendría 80 años, de modo que es fácil calcular porque nació un 23 de marzo de 1941 y 24 de marzo de 1985 cumplió s
u misión en la tierra se fue a su morada eterna. Como dice en el libro de Isaías 57
Mi padre pudo haber conocido el sufrimiento antes de nacer. Su hermano menor,
Pablo me cuenta que mi padre fue como su padre quien le ha cuidado en su temprana
edad trabajó mucho que apenas los 15 años había construido una casa para su
madre, mi abuelita victoria, mi tío, quien actualmente tiene 76 años recuerda
con tanta nostalgia y me narra sus episodios de tantos viajes de sacrificio,
vivencias de tristeza, alegría, también de gran experiencia y regocijo. Lo
importante todas las adversidades lo superaban por lo que mi padre tenía una
fortaleza y valentía increíble. A medida que iba creciendo pude estar cerca de
mi padre de esa manera podía disfrutar su presencia, porque siempre acompañaba
a su trabajo. Es así cuando ya, después de mucho andar, mi padre y yo pudimos
forjar una relación de amigos y me contó muchos momentos de su vida y siempre
con un mensaje y enseñanza positiva.
Cuantas escenas y recuerdos gratos con mi padre, aunque no tengo fotos para
describir didácticamente con imágenes, que solamente tengo imágenes en mi
mente. Cuando he leído varias biografías de personajes tan ilustres que han
iluminado mi vida y el camino me estremecen los momentos sublimes de la
relación padre e hijo, me fructifico ante la magia de la recóndita sabiduría de
mi padre y ante Dios que es testigo de su accionar y como efecto gozo de su
presencia en el más allá, me complace rendir homenaje por haberme sido mi primer maestro para construir el
aprendizaje para la vida, recuerdo
muy bien lo que me enseñaste a leer diversos textos y la biblioteca de la santa
biblia que hasta ahora la tengo como el físico y los mensajes que me ayudaron
para ir por el camino correcto hasta la actualidad haciendo el bien teniendo
paz conmigo mismo y con los demás, como no recordar los momentos tan adonis que
me narraba los pasaje bíblicos, como la historia del Rey David y Goliat, de Sansón
y Dalila, de padre Abrahán, Moisés y sobre todo la vida de Jesús de los cuatro
evangelistas. Lo maravilloso que me queda impregnado es sus enseñanzas a labrar
el sacrificio de la vida, por brindarme su afecto, por enseñarme a seguir un
camino correcto y sacrificado. Tal relación solamente la tuve con mi padre de
niño y adolescente; de joven adulto ya no he tenido ese privilegio de gozar la
presencia física de mi padre no obstante sus presencias espirituales y sus
enseñanzas me guían y como mi ángel me cuida y me da la fortaleza. Es doloroso
no haber disfrutado la presencia de un padre en grandes logros y más que todo
no haber gratificado en su debido momento de tanto sacrificio y amor que tuvo
con nosotros. El sufrimiento y nostalgia es profundo por lo que no pude
retribuir y agradecer en vivo de tantos beneficios, no se cumplió lo que
decíamos cuando platicábamos que me decía cuando tenga edad muy avanzada quiero
estar junto a ti para ser tu mentor porque serás un gran personaje y profesional
que contribuirás a la sociedad y realizarás muchos beneficios para el país no
solamente como profesional sino también como persona del bien.Tantos recuerdos
y nostalgia como un desafío de la vida de un hijo pero que, al mismo tiempo, se
conduce con los protocolos de una persona cabal y ejemplar.
Cuando leí el libro del escritor uruguayo Eduardo Galeano (2011) Los hijos
de los días, cuando menciona las 366 historias de héroes anónimos, enseguida relacionaba una de las
historias biográficas de mi padre con la historia: “El hombre que enseñaba aprendiendo”
lo que significó para mí su arte de enseñar de mi padre con su ejemplo abnegado
al trabajo y consejos sobre la honestidad, lealtad, amor y sinceridad. Me ayudó
a desarrollar la capacidad y gusto a la lectura por su método que me contaba
sobre un pasaje bíblico y luego me mostraba el pasaje para completar y terminar
de entender de esa misma forma hacía también con los libros.
Esta peripecia me hace recordar que
cuantas veces he pedido disculpa por no haber gratificado de todo lo que hizo por
mí a mi padre y peor aún no pude recompensar, pero ya no me puede responder
porque ya no está en esta tierra no obstante escucho esa voz tranquilizante
hijo no te sientas mal comprendo que no es tu yerro, hiciste lo que has podido
y soy muy orgulloso de ti de lo que eres.
Fortalezas y aficiones y de mi
padre.
Mi tío Pablo quien tuvo más cercano a él me cuenta que mi padre tenía una
capacidad de emprendimiento de negocios; así es que en las décadas de 70 él
administraba dos tiendas, era uno de los grandes mayorista; él tenía que ser
uno de los grandes empresarios del Perú, si no hubiera sucedido el aluvión de
Acochaca del 1975, ahí uno de los afectados fue mi padre por la pérdida de toda
las tiendas y casas, enfrentó la ruina económica causado por este desastre
natural, frente a esta situación él ha tenido que cambiar su estrategia de
vida, golpeada por la situación emocional y económica ha tenido que iniciar
otro tipo de trabajo por su gran habilidad de multifacético; imaginemos ese
desastre y como enfrentó mi padre que yo me acuerdo apenas con cinco años, como
que no retrocedo para poder animar con un enfoque positivo para fortalecer su
emoción y actitud de emprendedor. En ese entonces se desconocía de lo que
significa gestión de riesgo y los protocolos de seguridad peor sobre el soporte
emocional frente a los desastres de esa naturaleza.
Mi padre fue aficionado a los caballos, seleccionaba para su uso de
diferentes colores y razas. Cuando recuerdo a mi padre en su caballo “Lucero”
por lo que tenía al frente una estrella y ese caballo de carrera, que
equilibrio y velocidad tenía como si fuera las brillantes luchas de los
caballos del hipódromo en Roma. También tenía caballos con carácter o
temperamento fiel a su amo.
Constructor y multidisciplinario
Como constructor siempre demostraba una actitud de servicio hasta para las
instituciones públicas, poseer valores éticos y cívicos, trabajo en equipo y
colaborativo.
Les puedo decir a pesar de corta edad de existencia en la tierra, él cumplió
extensamente su misión y volvió a su verdadero hogar, el de la eternidad, allí
se está mejor.
Camino como noción del gran viaje, de toda la vida consumida, de la que ha
quedado atrás. Como sostiene de Antonio Machado, Caminante, no hay camino,
incluido en Proverbios y cantares, revindica el camino como presente,
recordando ese pasado, pero evitando que nos obsesione, ni él ni el futuro, a
la hora de trazar nuestro destino.
Mi padre perdura en mi mente y corazón, tan real en mi memoria como lo fue
en vida. Me corresponde mantener la plática, pero en un lenguaje distinto y con
la mirada al cielo. De hecho, en mis últimos mensajes con él, y le grabé en mi
mente, le dije que siempre nos comunicaremos y estaremos en contacto.
Mi padre fue mi modelo, mi héroe de
prudencia, valentía, sacrificio, coraje y de bondad; un hombre extremadamente
trabajador, luchador de esos que emergen en el mundo de los grandes héroes. Tuvo
unos valores y principios inquebrantables que contagió a todos como la justicia
y sacrificio para asumir cualquier reto en la vida.
Su marchamo diferencial fue su
increíble capacidad de sacrificio y trabajo. Nunca pude ver perdiendo tiempo.
Jamás lo escuché quejarse de nada, ni siquiera cuando se enfermó Una habilidad
extraordinaria para enfrentarse a la adversidad y situaciones difíciles que no
faltó en su vida. Siempre tenía listo una respuesta a cualquier situación y
pregunta pareciera que el fabricaba respuestas.
Cuando yo aún era un adolescente mi padre Víctor López Arellano partió al
encuentro con Dios. Actualmente ya tendría 80 años, de modo que es fácil
calcular porque nació un 23 de marzo de 1941 y 24 de marzo de 1985 cumplió su
misión en la tierra se fue a su morada eterna. Como dice en el libro de Isaías
57 La gente buena se muere en su temprana edad y muchas veces los justos mueren
antes de que llegue su hora. Esta afirmación cumple porque muchas personas muy
buenas que he conocido han fallecido en su temprana edad. Ese año sin duda momentos
de enorme dolor para la familia y de todo el pueblo pudo sentir ese vacío de un
personaje que hizo mucho para su pueblo, como un héroe anónimo, año que
presagió muchos fallecidos atribuidos a la ausencia de un establecimiento de
salud, esta situación refleja lo que decía César Vallejo, poeta peruano; para los
seres humanos “el dolor crece a treinta minutos por segundo”, no hay modo
posible de salvarse del sufrimiento.
Mi padre pudo haber conocido el sufrimiento antes de nacer. Su hermano menor,
Pablo me cuenta que mi padre fue como su padre quien le ha cuidado en su temprana
edad trabajó mucho que apenas los 15 años había construido una casa para su
madre, mi abuelita victoria, mi tío, quien actualmente tiene 76 años recuerda
con tanta nostalgia y me narra sus episodios de tantos viajes de sacrificio,
vivencias de tristeza, alegría, también de gran experiencia y regocijo. Lo
importante todas las adversidades lo superaban por lo que mi padre tenía una
fortaleza y valentía increíble. A medida que iba creciendo pude estar cerca de
mi padre de esa manera podía disfrutar su presencia, porque siempre acompañaba
a su trabajo. Es así cuando ya, después de mucho andar, mi padre y yo pudimos
forjar una relación de amigos y me contó muchos momentos de su vida y siempre
con un mensaje y enseñanza positiva.
Cuantas escenas y recuerdos gratos con mi padre, aunque no tengo fotos para
describir didácticamente con imágenes, que solamente tengo imágenes en mi
mente. Cuando he leído varias biografías de personajes tan ilustres que han
iluminado mi vida y el camino me estremecen los momentos sublimes de la
relación padre e hijo, me fructifico ante la magia de la recóndita sabiduría de
mi padre y ante Dios que es testigo de su accionar y como efecto gozo de su
presencia en el más allá, me complace rendir homenaje por haberme sido mi primer maestro para construir el
aprendizaje para la vida, recuerdo
muy bien lo que me enseñaste a leer diversos textos y la biblioteca de la santa
biblia que hasta ahora la tengo como el físico y los mensajes que me ayudaron
para ir por el camino correcto hasta la actualidad haciendo el bien teniendo
paz conmigo mismo y con los demás, como no recordar los momentos tan adonis que
me narraba los pasaje bíblicos, como la historia del Rey David y Goliat, de Sansón
y Dalila, de padre Abrahán, Moisés y sobre todo la vida de Jesús de los cuatro
evangelistas. Lo maravilloso que me queda impregnado es sus enseñanzas a labrar
el sacrificio de la vida, por brindarme su afecto, por enseñarme a seguir un
camino correcto y sacrificado. Tal relación solamente la tuve con mi padre de
niño y adolescente; de joven adulto ya no he tenido ese privilegio de gozar la
presencia física de mi padre no obstante sus presencias espirituales y sus
enseñanzas me guían y como mi ángel me cuida y me da la fortaleza. Es doloroso
no haber disfrutado la presencia de un padre en grandes logros y más que todo
no haber gratificado en su debido momento de tanto sacrificio y amor que tuvo
con nosotros. El sufrimiento y nostalgia es profundo por lo que no pude
retribuir y agradecer en vivo de tantos beneficios, no se cumplió lo que
decíamos cuando platicábamos que me decía cuando tenga edad muy avanzada quiero
estar junto a ti para ser tu mentor porque serás un gran personaje y profesional
que contribuirás a la sociedad y realizarás muchos beneficios para el país no
solamente como profesional sino también como persona del bien.Tantos recuerdos
y nostalgia como un desafío de la vida de un hijo pero que, al mismo tiempo, se
conduce con los protocolos de una persona cabal y ejemplar.
Cuando leí el libro del escritor uruguayo Eduardo Galeano (2011) Los hijos
de los días, cuando menciona las 366 historias de héroes anónimos, enseguida relacionaba una de las
historias biográficas de mi padre con la historia: “El hombre que enseñaba aprendiendo”
lo que significó para mí su arte de enseñar de mi padre con su ejemplo abnegado
al trabajo y consejos sobre la honestidad, lealtad, amor y sinceridad. Me ayudó
a desarrollar la capacidad y gusto a la lectura por su método que me contaba
sobre un pasaje bíblico y luego me mostraba el pasaje para completar y terminar
de entender de esa misma forma hacía también con los libros.
Esta peripecia me hace recordar que
cuantas veces he pedido disculpa por no haber gratificado de todo lo que hizo por
mí a mi padre y peor aún no pude recompensar, pero ya no me puede responder
porque ya no está en esta tierra no obstante escucho esa voz tranquilizante
hijo no te sientas mal comprendo que no es tu yerro, hiciste lo que has podido
y soy muy orgulloso de ti de lo que eres.
Fortalezas y aficiones y de mi
padre.
Mi tío Pablo quien tuvo más cercano a él me cuenta que mi padre tenía una
capacidad de emprendimiento de negocios; así es que en las décadas de 70 él
administraba dos tiendas, era uno de los grandes mayorista; él tenía que ser
uno de los grandes empresarios del Perú, si no hubiera sucedido el aluvión de
Acochaca del 1975, ahí uno de los afectados fue mi padre por la pérdida de toda
las tiendas y casas, enfrentó la ruina económica causado por este desastre
natural, frente a esta situación él ha tenido que cambiar su estrategia de
vida, golpeada por la situación emocional y económica ha tenido que iniciar
otro tipo de trabajo por su gran habilidad de multifacético; imaginemos ese
desastre y como enfrentó mi padre que yo me acuerdo apenas con cinco años, como
que no retrocedo para poder animar con un enfoque positivo para fortalecer su
emoción y actitud de emprendedor. En ese entonces se desconocía de lo que
significa gestión de riesgo y los protocolos de seguridad peor sobre el soporte
emocional frente a los desastres de esa naturaleza.
Mi padre fue aficionado a los caballos, seleccionaba para su uso de
diferentes colores y razas. Cuando recuerdo a mi padre en su caballo “Lucero”
por lo que tenía al frente una estrella y ese caballo de carrera, que
equilibrio y velocidad tenía como si fuera las brillantes luchas de los
caballos del hipódromo en Roma. También tenía caballos con carácter o
temperamento fiel a su amo.
Constructor y multidisciplinario
Como constructor siempre demostraba una actitud de servicio hasta para las
instituciones públicas, poseer valores éticos y cívicos, trabajo en equipo y
colaborativo.
Les puedo decir a pesar de corta edad de existencia en la tierra, él cumplió
extensamente su misión y volvió a su verdadero hogar, el de la eternidad, allí
se está mejor.
Camino como noción del gran viaje, de toda la vida consumida, de la que ha
quedado atrás. Como sostiene de Antonio Machado, Caminante, no hay camino,
incluido en Proverbios y cantares, revindica el camino como presente,
recordando ese pasado, pero evitando que nos obsesione, ni él ni el futuro, a
la hora de trazar nuestro destino.
Mi padre perdura en mi mente y corazón, tan real en mi memoria como lo fue
en vida. Me corresponde mantener la plática, pero en un lenguaje distinto y con
la mirada al cielo. De hecho, en mis últimos mensajes con él, y le grabé en mi
mente, le dije que siempre nos comunicaremos y estaremos en contacto.
Mi padre fue mi modelo, mi héroe de
prudencia, valentía, sacrificio, coraje y de bondad; un hombre extremadamente
trabajador, luchador de esos que emergen en el mundo de los grandes héroes. Tuvo
unos valores y principios inquebrantables que contagió a todos como la justicia
y sacrificio para asumir cualquier reto en la vida.
Su marchamo diferencial fue su
increíble capacidad de sacrificio y trabajo. Nunca pude ver perdiendo tiempo.
Jamás lo escuché quejarse de nada, ni siquiera cuando se enfermó Una habilidad
extraordinaria para enfrentarse a la adversidad y situaciones difíciles que no
faltó en su vida. Siempre tenía listo una respuesta a cualquier situación y
pregunta pareciera que el fabricaba respuestas.
Cuanto hubiera deseado que él estuviera presente en los momentos
importantes de mi vida: en mis graduaciones, en mis conferencias, en el
nacimiento de mi hijo, en las publicaciones de mis libros. Donde estés papito
sé que estás gozando de la plenitud y siempre nos acompañas.
Hay personas que inspiran, que lideran desde el ejemplo y su modelo de
vida, que no brillan, sino iluminan la vida de otros y una de ellas fue mi
padre Víctor López Arellano. Mi gran héroe, un brillante ciudadano que hubiera aportado
mucho para su patria.
Mi padre siempre hablaba bien de los demás hasta de los enemigos siempre lo
saca algo bueno. Uno de los consejos que el resaltaba las cualidades de mi
madre por su sencillez y templanza y se combinaba mucho con su carácter y esta apreciación
ejemplificaba cuando brindaba consejos decía que en una familia siempre debe
haber una combinación de un carácter fuerte y otro complemento debe ser de
carácter pasiva de esa forma pueda haber una armonía, porque vivir en armonía
no es solamente importante, sino que es necesario para la vida plena llena de
paz en una familia, sociedad en armonía es aquella que ha sido capaz de
gestionar sus conflictos, propiciar un mayor bienestar social a un mayor número
de personas.
Antes de culminar este fragmento papito amado déjame decirte, sí te tuviese
al frente a mí, te diría que sin tu crianza y tu amor no sería lo que soy, a
pesar de las caídas y tantas dificultades pude sobre salir con tu mirada de
frente y al horizonte sin agachar con mente y actitud positiva. Que, a pesar
del gran dolor de tu partida repentina tan joven, te recuerdo, añoro con amor y
alegría porque vives en mi corazón. Y esencialmente te diría que agradezco a
Dios cada día por darme el regalo de tenerte como mi padre, y que te agradezco
a ti mi papito amado el elegirme y amarme incondicionalmente como tu hijo».
Conclusión
Cuando algún ser querido fallece, sentimos que hemos perdido algo precioso,
hasta pensamos que estamos en un sueño o una película. Realmente nos queda un
ciclópeo vacío en el corazón, y a menudo nos cuestionamos por qué nos fueron
arrebatados. No obstante, al mismo tiempo podemos estar agradecidos por el
hecho mismo que nos fueran dados en primer lugar. Estamos agradecidos de tener
a tan bellas almas en nuestras vidas. El mundo tiene el privilegio de que tales
huéspedes celestiales desciendan a la tierra. Y aun si es por un corto tiempo,
tomaremos todo lo que podamos obtener.
Con el tiempo todas las almas se reunirán. Mientras tanto, agradezcamos por
el regalo de cada día.
Finalmente exhorto que la memoria de mi padre está más viva que nunca en mi
pensamiento y de muchos que conocieron y de las nuevas generaciones que deben
honrar las enseñanzas de los padres que en vida sacrificaron para el bien estar
y calidad de vida de sus hijos.
Si, ellos no son perfectos; pero de hecho saben mucho más que nosotros
tanto por su edad como por sus experiencias. Por eso, por todos sus dolores y
sufrimientos es que tratan de que nosotros hagamos las cosas que ellos no
hicieron, que no cometamos los errores que ellos cometieron; ellos desean que
tengamos una vida que ellos no tuvieron.
Todo lo que tuviste y tienes
lo debes a tus padres
Aunque te cueste reconocerlo o el orgullo no te lo permita, si tienes
cierto grado de estudio o una mejor posición económica e incluso una familia
más estable y una casa más bonita; todo lo debes a tus padres y te voy a decir
la razón.


